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Homeopathy and depression

21 May
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Felipe Cárdenas.
315-8313466
La homeopatía científica puede hacer grandes cosas por su salud en procesos de depresión
Artículo completo en:
con el apoyo de la Fundación Centir
Abstract
Objective
To systematically review the research evidence on the effectiveness of homeopathy forthe treatment of depression and depressive disorders
Methods
A comprehensive search of major biomedical databases including MEDLINE, EMBASE,ClNAHL, PsycINFO and the Cochrane Library was conducted. Specialist complementaryand alternative medicine (CAM) databases including AMED, CISCOM and Hom-Informwere also searched. Additionally, efforts were made to identify unpublished and ongoingresearch using relevant sources and experts in the field. Relevant research wascategorised by study type and appraised according to study design. Clinical commentarieswere obtained for studies reporting clinical outcomes.
Results
Only two randomised controlled trials (RCTs) were identified. One of these, a feasibilitystudy, demonstrated problems with recruitment of patients in primary care. Severaluncontrolled and observational studies have reported positive results including highlevels of patient satisfaction but because of the lack of a control group, it is difficult toassess the extent to which any response is due to specific effects of homeopathy. Singlecase reports/studies were the most frequently encountered clinical study type. We alsofound surveys, but no relevant qualitative research studies were located.
Adverse effects reported appear limited to ‘remedy reactions’ (‘aggravations’) includingtemporary worsening of symptoms, symptom shifts and reappearance of old symptoms.These remedy reactions were generally transient but in one study, aggravation of symptoms caused withdrawal of the treatment in one patient.
Conclusions
A comprehensive search for published and unpublished studies has demonstrated that theevidence for the effectiveness of homeopathy in depression is limited due to lack of clinical trials of high quality.
Further research is required, and should include well-designed controlled studies with sufficient numbers of participants. Qualitative studiesaimed at overcoming recruitment and other problems should precede further RCTs.Methodological options include the incorporation of preference arms or uncontrolledobservational studies. The highly individualised nature of much homeopathic treatmentand the specificity of response may require innovative methods of analysis of individualtreatment response.

La verdad cruel sobre las farmacéuticas

23 May
 
Premio Nobel de Medicina: Farmacéuticas bloquean fármacos que curan porque no son rentables
El ganador del Premio Nobel Richard J. Roberts denuncia la forma en la que operan las grandes farmacéuticas dentro del sistema capitalista, anteponiendo los beneficios económicos a la salud y deteniendo el avance científico en la cura de enfermedades porque curar no es tan rentable como la cronicidad
Descripción: http://pijamasurf.com/wp-content/uploads/2011/02/Picture-759.png
Hace unos días publicamos una nota sobre datos revelados que muestran que las grandes compañías farmacéuticas en Estados Unidos gastan cientos de millones de dólares al año pagando a doctores para que estos promuevan sus medicamentos.  Para complementar reproducimios esta entrevista con el Premio Nobel de Medicina Richard J. Roberts, quien señala que los fármacos que curan no son rentables y por eso no son desarrollados por las farmacéuticas que, en cambio, sí desarrollan medicamentos cronificadores que sean consumidos de forma serializada. Esto, señala Roberts, también hace que algunos fármacos que podrían curar del todo una enfremedad no sean investigados. Y se pregunta hasta que punto es valido que la industria de la salud se rija por los mismos valores y principios que el mercado capitalista, los cuales llegan a parecerse mucho a los de  la mafia. La entrevista fue publicada originalmente por el diario español Vanguardia:
 
¿La investigación se puede planificar?
– Si yo fuera ministro de Ciencia, buscaría a gente entusiasta con proyectos interesantes; les daría el dinero justo para que no pudieran hacer nada más que investigar y les dejaría trabajar diez años para sorprendernos.
– Parece una buena política.
– Se suele creer que, para llegar muy lejos, tienes que apoyar la investigación básica; pero si quieres resultados más inmediatos y rentables, debes apostar por la aplicada…
– ¿Y no es así?
– A menudo, los descubrimientos más rentables se han hecho a partir de preguntas muy básicas. Así nació la gigantesca y billonaria industria biotech estadounidense para la que trabajo.
– ¿Cómo nació?
– La biotecnología surgió cuando gente apasionada se empezó a preguntar si podría clonar genes y empezó a estudiarlos y a intentar purificarlos.
– Toda una aventura.
– Sí, pero nadie esperaba hacerse rico con esas preguntas. Era difícil obtener fondos para investigar las respuestas hasta que Nixon lanzó la guerra contra el cáncer en 1971.
– ¿Fue científicamente productiva?
– Permitió, con una enorme cantidad de fondos públicos, mucha investigación, como la mía, que no servía directamente contra el cáncer, pero fue útil para entender los mecanismos que permiten la vida.
– ¿Qué descubrió usted?
– Phillip Allen Sharp y yo fuimos premiados por el descubrimiento de los intrones en el ADN eucariótico y el mecanismo de gen splicing (empalme de genes).
– ¿Para qué sirvió?
– Ese descubrimiento permitió entender cómo funciona el ADN y, sin embargo, sólo tiene una relación indirecta con el cáncer.
– ¿Qué modelo de investigación le parece más eficaz, el estadounidense o el europeo?
– Es obvio que el estadounidense, en el que toma parte activa el capital privado, es mucho más eficiente. Tómese por ejemplo el espectacular avance de la industria informática, donde es el dinero privado el que financia la investigación básica y aplicada, pero respecto a la industria de la salud… Tengo mis reservas.
– Le escucho.
– La investigación en la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica. Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas.
– Explíquese.
– La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital…
– Como cualquier otra industria.
– Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.
– Pero si son rentables, investigarán mejor.
– Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.
– Por ejemplo…
– He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad…
– ¿Y por qué dejan de investigar?
– Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino
que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.
– Es una grave acusación.
– Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y
de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que digo.
– Hay dividendos que matan.
– Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que
propicie ese tipo de abusos.
– ¿Un ejemplo de esos abusos?
– Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas.
– ¿No me habla usted del Tercer Mundo?
– Ése es otro triste capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina
que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.
– ¿Los políticos no intervienen?
– No se haga ilusiones: en nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.
– De todo habrá.
– Al capital sólo le interesa multiplicarse. Casi todos los políticos – y sé de lo que hablo- dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que financian sus campañas. Lo demás son palabras…
Biografía
Richard J. Roberts nació en Derby, Inglaterra, en 1943. Estudió inicialmente Química, posteriormente se traslada a Estados Unidos, donde desarrolla actividad docente en Harvard y en el Cold Spring Harbor Laboratory de Nueva York. Desde 1992 dirige los trabajos de investigación del Biolabs Institute, de Beverly, (Massachusetts).
Obtuvo el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1993, compartido con Phillip A. Sharp, por su trabajo sobre los intrones, fragmentos de ADN que no tiene nada que ver con la información genética. Pudieron describir que la información depositada en un gen no estaba dispuesta de forma continua, sino que se encontraba fraccionada.
Los primeros experimentos los realizaron sobre material genético de virus, particularmente de adenovirus.
Ambos llegaron a la conclusión de que el ARN ha tenido que preceder en la evolución al ADN.
 
 
 

Respuesta al dictamen sobre Homeopatía emitido por el Ministerio de Sanidad y el Instituto Carlos III de España, el día 19 de diciembre de 2011

28 Dic

Respuesta al dictamen sobre Homeopatía emitido por el Ministerio de Sanidad y el Instituto Carlos III de España, el día 19 de diciembre de 2011

Recientemente el Ministerio de Sanidad de España publicó un estudio sobre las Medicinas Naturales en el que afirma que la Homeopatía es tan solo efecto placebo. Dicho informe fue difundido por el diario colombiano El Espectador, como numerosos periódicos del mundo entero. El gremio de médicos homeópatas y homeópatas de España y otros países han puesto en evidencia las falacias de dicho informe. Se enumeran los siguientes motivos, transcritos literalmente de la respuesta médica dada a dicho ministerio por los médicos homeópatas españoles y reconocidos como actos de buena fe, avalados por más de doscientos años de comprobación clínica, y  por diversas asociaciones médicas del mundo entero. En primer lugar, y como punto fundamental, hay que destacar que el estudio en cuestión y el posterior dictamen han sido elaborados por una comisión de la que no han formado parte ni los Colegios de Médicos, ni de Farmacéuticos, ni los verdaderos expertos en el tema, que son los profesionales nombrados en el párrafo anterior. En segundo lugar, la comisión de estudio del Instituto de Salud Carlos III tampoco contó con la asesoría directa de especialistas en investigación en homeopatía, sociedades científicas y departamentos universitarios. En tercer lugar, en la elaboración del citado informe solo se han tenido en cuenta una serie muy reducida de estudios, nueve en total, que han sido seleccionados mediante unos criterios subjetivos mal definidos (sesgo de selección), omitiendo los resultados de estudios clave y los estudios posteriores a Marzo de 2007, algunos de los cuales son del más alto valor metodológico y positivos para la Homeopatía.  En cuarto lugar, no se tuvieron en cuenta las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni las aportaciones que en el campo de la salud pública han llevado a cabo diversos Ministerios de Sanidad a nivel internacional (en Reino Unido, Alemania, Francia, Suiza, Brasil, India, Cuba, Austria, Sudáfrica, Ecuador, Costa Rica, Italia y México, entre otros) que avalan la seguridad, eficacia y relación costo-beneficio favorable para la homeopatía. Su efectividad y ausencia de efectos secundarios han sido confirmadas repetidamente en grupos de enfermos, experimentadores sanos, animales de compañía y de granja y en cultivos celulares animales y vegetales. Son doscientos años de experiencia Quinto, tampoco se han considerado en el citado estudio, el espíritu de leyes y dictámenes oficiales de mayor rango que ya existen en España y el mundo, que conceden reconocimiento a la homeopatía. Se concluye:  que la afirmación del Ministerio de Sanidad, es falsa y no se ajusta a la realidad, ya que múltiples estudios clínicos y meta-análisis han demostrado repetidamente que la Homeopatía funciona como método terapéutico y con un efecto superior y distinguible del placebo. Existen publicaciones científicas desde hace más de 100 años que demuestran la cientificidad de la homeopatía. El Instituto Carlos III ignoró toda la historiografía sobre el estatus científico de la homeopatía existente en una voluminosa literatura académica.  (adaptado de: http://www.abchomeopatia.com/respuesta-al-ministerio-de-sanidad/)

La controversia sobre la cientificidad de la homeopatía

27 Dic

https://www.evernote.com/shard/s152/sh/f11fd7cb-cfd4-4612-aea4-3561599df3d9/716d8f36b8ad6c87d190017c2709f114

La homeopatía gana adeptos en Navarra como terapia alternativa y sube un 12% en cuatro años

12 Sep

La homeopatía gana adeptos en Navarra como terapia alternativa y sube un 12% en cuatro años

SALUD

AUMENTAN LOS PROFESIONALES QUE LA ACONSEJAN POR SU SEGURIDAD Y FACILIDAD DE ADMINISTRACIÓN

Los medicamentos más vendidos en la Comunidad Foral son los empleados para la gripe, tos, ansiedad y afonía

M. GONZÁLEZ – Domingo, 11 de Septiembre de 2011 – Actualizado a las 05:25h

 Tubos de gránulos, la forma farmacéutica más característica de los medicamentos homeopáticos.

Tubos de gránulos, la forma farmacéutica más característica de los medicamentos homeopáticos. (P.G. Lombard)

Vista:

  • Tubos de gránulos, la forma farmacéutica más característica de los medicamentos homeopáticos.

PAMPLONA. La homeopatía gana adeptos en Navarra, con un crecimiento medio del 12% en los últimos cuatro años. Este sistema curativo que aplica a las enfermedades, en dosis mínimas, las mismas sustancias que, en mayores cantidades, producirían al hombre sano síntomas iguales o parecidos a los que se trata de combatir, despierta filias y fobias: o se defiende a ultranza o se vilipendia. Pero convenza o no la homeopatía cuenta cada día con más adeptos no sólo entre los pacientes, sino también entre médicos y farmacéuticos navarros, que constatan como los enfermos tras probar esta terapia suelen repetir, aunque, eso sí, sin dar de lado a los fármacos alopáticos.

“El desarrollo de la homeopatía en Navarra puede responder a los excelentes resultados que obtiene en numerosas patologías y a que estos se consiguen con el menor impacto, con la menor agresión, sin toxicidad para el organismo, algo muy importante, sobre todo, cuando hablamos de pacientes como niños o embarazadas”, explica el especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, Gualberto Díaz, director médico de los laboratorios Boiron, líder del mercado en la Comunidad Foral. Además, la facilidad para administrar estos fármacos es otra de las razones de su éxito. “La forma farmacéutica más habitual de los medicamentos homeopáticos, que es la de los tubos de gránulos, no solo es muy práctica sino que el sabor ligeramente dulce de los gránulos facilita la toma del medicamento, especialmente en tratamientos pediátricos”, apunta el experto.

La medicina homeopática se basa en el principio de similitud, es decir, una misma sustancia responsable de determinados síntomas también puede aliviarlos o neutralizarlos, siempre y cuando se administre de forma correcta. Lo semejante, con lo semejante se cura, por ejemplo, la cebolla provoca lagrimeo e irritación de garganta, pero aligera un resfriado común. La cafeína produce insomnio o taquicardias, pero también puede inducir un ritmo cardiaco normal. Esta reacción se debe a la presencia en los medicamentos de esa sustancia en dosis infinitesimales, que se obtienen mediante procesos denominados de potenciación o dinamización.

Nada menos que 3.000 sustancias de origen vegetal, animal y mineral utiliza la homeopatía para curar patologías, sean leves, graves o crónicas, pero los homeópatas trabajamos con más frecuencia contra entre 250 y 300 medicamentos, todos ellos de venta exclusiva en farmacias porque así los consideran todas las directivas europeas y la Agencia Española del Medicamento. Los más demandados en Navarra son el Oscillococcinum, utilizado para la prevención y alivio de los estados gripales; el Stodal, jarabe para la tos; el Sedatif, utilizado contra los trastornos emocionales y de ansiedad que pueden venir acompañados de problemas del sueño; y, por último, el Homeovox, empleado en casos de afonía, ronquera y dolor de garganta con fatiga de las cuerdas vocales.

La homeopatía, utilizada por un 38% de la población con mayor o menor frecuencia, está recomendada para un gran abanico de patologías, tanto agudas (gripes, diarrea…) como crónicas o de difícil tratamiento (alergias, dermatitis…), e incluso como complemento en cuidados paliativos. “La homeopatía es útil para cualquier paciente, incluso si tiene enfermedades graves como el cáncer. Estos pacientes acuden para mejorar su calidad de vida, lo cual suele afectar a su vez a la evolución de su enfermedad. En la práctica, se trata de aliviar síntomas difíciles como el dolor, estreñimiento o la dificultad respiratoria, de aumentar la tolerabilidad a la quimio y radioterapia disminuyendo las náuseas, la fatiga, las quemaduras o los sofocos y de ayudarle a sobrellevar la ansiedad y depresión que aparecen en la mayoría de los casos”, aclara Díaz.

En el Estado los medicamentos homeopáticos no son de prescripción obligatoria, pero como ocurre con la mayor parte de los medicamentos, el consejo farmacéutico, en caso de afecciones menores, y el diagnóstico médico en patologías más crónicas, son indispensables para establecer el tratamiento más adecuado.

UNA HORA POR VISITA Un homeópata dedica a sus pacientes una media de 60 minutos por visita porque su objetivo es encontrar el origen de su enfermedad y muchas veces ésta no es de carácter físico, sino emocional, según el facultativo. El médico homeópata, además del diagnóstico clásico, hace un estudio más detallado del paciente para tener en cuenta a la persona en su totalidad y prescribir el tratamiento más adecuado. Lo que caracteriza y diferencia la homeopatía es precisamente ese enfoque global, en el que el médico, además de los síntomas o problemas de salud del paciente, tiene en cuenta las sensaciones que los acompañan, cómo mejoran o empeoran (calor, frío, hora del día, postura, etc.) y qué los desencadena (humedad, disgustos, comidas, etc.). El tratamiento del insomnio, por ejemplo, es distinto si al paciente le cuesta dormirse o si se duerme pero se despierta de madrugada. Por todo ello se dice que el tratamiento, en homeopatía, es individualizado.

España carece de normativa sobre el ejercicio de la homeopatía y sólo se reconoce como acto médico, al contrario de lo que sucede en Francia, Alemania y Reino Unido donde está incluida en la sanidad pública. Además, la formación en esta terapia -la UPNA la tiene en su oferta- es otra cuestión pendiente, en parte porque algunos científicos consideran la homeopatía una quimera.

sociedad@noticiasdenavarra.com

Curso diplomado: Introducción a la filosofía homeopática, Colombia

12 Jun

cursoshomeopatía

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Diplomado:

Introducción a la filosofía y medicina homeopática

Los principios dinámicos aplicados al mantenimiento de la salud, prevención y tratamiento de la enfermedad.

 

 

Profesor: Dr. Felipe Cárdenas D.I.Hom. HD MSc, Ph.D

Homeópata, British Institute of Homeopathy, Instituto Homeopático de Colombia

 

Introducción

 

La homeopatía es un sistema de medicina fundado a principios del siglo XIX por un medico alemán llamado Dr. Samuel Hahnemann. Por muchos está catalogada dentro de la medicina alternativa porque surge después de que su fundador renunció a la practica médica convencional por considerarla muy agresiva y poco científica.  De manera rigurosa la homeopatía, no se puede considerar como una terapia alternativa, ya que tiene un claro sistema de curación regido por principios científicos absolutamente contundentes. La homeopatía es un patrimonio de la humanidad. El nombre homeopatía fue acuñado por el Dr. Hahnemann y proviene de dos raíces Griegas, homoios = similares o semejantes y pathos = enfermedad. Este nombre describe a la perfección la filosofía, el que hacer homeopático; curar lo semejante con lo semejante. Una vez que acuñó el nombre de homeopatía, llamó a la practica médica convencional alopatía, atendiendo también a la raíz Griega de esta palabra, y que significa curar la enfermedad con lo contrario a ella.

Mayor información: 315-8313466

Declaración de principios para el ejercicio legal de la homeopatía-homeología[1]

13 Abr


A la sociedad colombiana, al gobierno nacional, al Estado y sus poderes públicos, al pueblo colombiano y pueblos del mundo, a la nación colombiana, a quien corresponda:

“Por el reconocimiento legal, autónomo y disciplinar de la ciencia médica de la homeopatía-homeología― en el territorio de Colombia”.

El universo de la salud y la “enfermedad”, afecciones para la homeopatía-homeología-homeología, es estudiado por múltiples disciplinas médicas y ciencias de la salud, como también por las ciencias sociales (antropología, psicología, sociología, trabajo social). Surge por consiguiente el problema acerca de las diferencias entre la homeopatía-homeología, la medicina bioquímica, la medicina ayurvédica, la medicina china, la herbología y otras disciplinas médicas y ciencias de la salud, como de los aportes en la discusión sobre el tema de la salud y la enfermedad de las ciencias humanas y sociales. Estas diferencias en mención no son plenamente reconocidas o incluidas en la jurisprudencia colombiana y en concreto en la Ley 1164 de 2007,  que tiene una orientación instrumental y procedimental básicamente.  Para fines prácticos, la historia y los procesos socio-culturales de la división del trabajo, como las diferencias en los procesos civilizatorios de la humanidad,  demuestran que se ha requerido y se han dado, ya sea por procesos naturales mecánicos o inducidos conscientemente,  de procesos de especialización y diferenciación en las disciplinas y ciencias médicas; procesos de diferenciación en muchas de estas ciencias médicas, que plantean importantes rupturas paradigmáticas entre ellas mismas, que deben ser reconocidas y respetadas como parte del pluriverso de posibilidades desde donde se entiende y atienden los conceptos de salud y enfermedad. En el caso de la homeopatía-homeología, esta ciencia médica particular, en oposición a la medicina bioquímica,  es una ciencia que basa su concepción de la salud y las afecciones en la ley terapéutica de los semejantes[2], la teoría de los miasmas,  las microdinamizaciones únicas de remedios –miasmoides-, la experimentación pura de los medicamentos, y del principio universal de la energía vital.  La medicina bioquímica entiende la enfermedad desde  un concepto viral y orgánico. La enfermedad es, en dicha concepción, un proceso orgánico, viral y mecánico basado fundamentalmente en la medicación del paciente o en la instrumentación quirúrgica, procesos que son requeridos en muchos casos[3]. La homeopatía-homeología, a diferencia de la medicina bioquímica, estudia la enfermedad como una expresión personal e individual de desarmonía de la energía vital de la persona. En virtud de dicha concepción de la salud y la enfermedad, la homeopatía-homeología difiere profundamente de la medicina bioquímica, la herbología, y de otras disciplinas y ciencias médicas, manteniendo puntos de contacto con el concepto de energía vital que manejan desde sus particularidades, tanto la medicina China, como la medicina ayurvédica, nacida en la India. Sin embargo, la homeopatía-homeología también difiere en muchos aspectos de la medicina China y de la medicina Ayurvédica,  disciplinas y ciencias médicas  que se respetan enormemente y que la homeopatía-homeología no pretende juzgar ni valorar, ya que asume la autonomía disciplinar y científica de dichas ciencias médicas. Igual reciprocidad y autonomía exige la homeopatía-homeología de las otras ciencias médicas y ciencias de la salud mencionadas.

Con base en la síntesis planteada, se hacen las siguientes consideraciones:

Considerando: Que la homeopatía-homeología es una ciencia médica particular, sustancialmente diferente de la medicina bioquímica, y que ella, la homeopatía-homeología, ha demostrado en el campo de la clínica, en el tratamiento de afecciones agudas y crónicas una efectividad notable, y que con base en registros históricos, se visualiza que supera en muchos aspectos los resultados de la medicina bioquímica.

Considerando: Que las diferencias en la concepción de la salud y la enfermedad manejadas por la homeopatía-homeología, le otorgan un estatus disciplinar diferente y único en relación con otras ciencias médicas, tal como ha sido reconocido en numerosos pronunciamientos de la jurisprudencia colombiana a lo largo del siglo XIX y siglo XX.

Considerando: Que Colombia, tal como lo expresa la Constitución Política de 1991, es un Estado Social de Derecho,  que “reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la Nación colombiana” (Art 7) y que por lo tanto, la homeopatía-homeología se constituye en patrimonio material e inmaterial de todos los colombianos. La homeopatía-homeología desde 1837 ha sido ejercida en el territorio colombiano por médicos titulados, homeópatas titulados,  homeópatas permitidos y homeólogos no-titulados. Por consiguiente, el Estado colombiano no puede ignorar la presencia de la homeopatía-homeología en Colombia, como constructora de Nación y de Estado, es por eso que el Estado debe apoyar su fortalecimiento institucional, tal como esta consagrado en numerosas leyes vigentes, pero que paradójicamente, son desconocidas e ignoradas por las entidades reguladoras, de vigilancia y control del Estado (Secretarías de Salud, Ministerio de la Protección Social, Ministerio de Educación Nacional).

Considerando: Que existe una importante producción jurídica y legislativa, producto de pronunciamientos de la rama Legislativa y el poder judicial, que ha reconocido el estatus disciplinar de la homeopatía-homeología en diversas leyes y sentencias del poder legislativo y del poder jurídico. Por tanto, se hace indispensable una ley particular para el ejercicio legal de la homeopatía-homeología en Colombia, pues la homeopatía-homeología no esta representada satisfactoriamente en la Ley 14 de 1962 que regula el ejercicio de la medicina y la cirugía en su concepción bioquímica o alopática; ley que responde a la mentalidad elitista y clasista de la Constitución de 1886, y que como sabemos fue derogada por la Constitución de 1991. Tampoco la Ley 1164 de 2007 desarrolla plenamente las particularidades, individualidades, y singularidades de la homeopatía-homeología. La Ley 1164 es una ley en talento humano en salud, no es una ley que regule claramente el ejercicio profesional de la homeopatía-homeología en correspondencia con los postulados del Estado Social de Derecho consagrados en  la Constitución de 1991; dichos postulados y principios, tal como ha sido reconocido en diversas investigaciones politológicas, jurídicas y antropológicas,  aún no se ven objetivados en ninguna de las leyes en mención, dada la naturaleza monocultural,  tanto de la Ley 14 de 1962 como de la Ley 1164 de 2007, concepciones legales ancladas en la pretensión de un Estado de derecho omnipotente y hegemónico, que no lee, ni entiende los procesos de globalización mundial y las aperturas culturales que se vienen dando en el mundo. Numerosos trabajos en el campo de las ciencias sociales han demostrado,  que las visiones monoculturales, que se expresan en el fondo, de las leyes en mención,  han sido un factor determinante en la generación de violencia y pobreza para los colombianos.

Considerando: Que amplios sectores del gremio médico bioquímico, se han manifestado abiertamente hostiles, tanto en Colombia, como en el mundo al reconocimiento de la homeopatía-homeología como ciencia médica. Oposición que no puede entenderse al margen de las presiones de las grandes farmacéuticas multinacionales interesadas en el negocio de la salud y no en el servicio a la humanidad o en el restablecimiento íntegro de la salud. La concepción médica homeopática no le sirve a un sistema económico depredador, elitista y monocultural, que maneja  visiones hegemónicas de salud, donde esta se ha convertido en una mercancía más.

Considerando: Que algunos médicos han asumido e incorporado los valores, significados y normas médicas propias del universo cultural y médico de la homeopatía-homeología, pero erróneamente algunos de ellos afirman que la homeopatía-homeología es un campo de especialización de la medicina bioquímica, de tal manera marginan a la homeopatía-homeología y monopolizan el conocimiento homeopático en manos de unos pocos médicos e instituciones, convirtiendo a la homeopatía-homeología en negocio, e imposibilitándole al pueblo colombiano su plena apropiación por la vía de la formación disciplinar.  Consecuentemente, la ciencia de la homeopatía-homeología se ve imposibilitada de diseñar, implementar y fortalecer nuevos objetos de conocimiento científico, que formen personas en dicho campo disciplinar. Igualmente, el pueblo colombiano se ve imposibilitado de resolver sus problemas de salud ante la imposibilidad de conocer y usar el arte, la ciencia y la filosofía médica que maneja la homeopatía-homeología; un universo cultural que es desconocido por la inmensa mayoría de médicos bioquímicas y facultades de medicina en Colombia y en el mundo.  Bajo ningún motivo puede aceptarse que sean estas instituciones y personas las que definan y marquen la vida futura de la homeopatía-homeología.

Considerando: Que la homeopatía-homeología, por diversos factores políticos, sociológicos e institucionales,  ha perdido, espacios organizativos e institucionales de formación disciplinar, que existieron en Colombia, y que es axial el revivirlos,  para que la homeopatía-homeología mantenga su especificidad y autonomía, y para que se puedan continuar realizando aportes a la salud de los colombianos, tal como viene sucediendo desde 1837.  A la fecha, el pueblo colombiano no cuenta con espacios reconocidos por el Estado colombiano, donde pueda adquirirse la formación disciplinar de la homeopatía-homeología en espacios académicos institucionalizados, ojala desde el pregrado universitario. Dicha realidad contradice los fundamentos del Estado Social de Derecho en Colombia. Apelamos al pueblo y consideramos que es el pueblo, en ejercicio de su poder soberano, quien determina que un sistema médico o disciplina médica es la que lo debe atender; igualmente es el pueblo quien escoge quien lo debe atender. Eso no esta sucediendo en Colombia, pues el monopolio de la medicina, lo acapara la medicina bioquímica o alopática que en muchas oportunidades ha ejercido violencia física contra los homeópatas-homeólogos y la institucionalidad que estos han intentando construir.

Considerando: Que la indefinición legal con respecto al ejercicio de la homeopatía-homeología y la falta de apoyo concreto del Estado, viene marginando a los homeópatas puros del ejercicio profesional y público de la homeopatía-homeología, haciendo que sus familias tengan que sufrir los embates de la pobreza y el hambre, y privando a los colombianos de una homeopatía-homeología científica y de acceso universal para todos (as) los (las) colombianos (as). Dicha homeopatía-homeología no puede ser monopolizada por otras disciplinas médicas que operan bajo concepciones teóricas, conceptuales, epistemológicas, clínicas, patológicas, semiológicas, fisiológicas y medicamentosas totalmente diferentes a las de la homeopatía-homeología.

Considerando: Que la presencia de homeópatas, médicos homeópatas, homeópatas puros, homeópatas titulados, homeópatas no-titulados es y ha sido una realidad histórica y sociológica,  que plantea profundos desafíos institucionales, culturales y sociológicos en el marco del respecto a los derechos humanos y a la diversidad cultural, postulados en el Estado Social de Derecho que consagra la Constitución Nacional de Colombia. Las agremiaciones homeopáticas han declarado que las competencias profesionales de la homeopatía-homeología son definidas por el gremio y asociaciones científicas de homeópatas,  siguiendo la regla jurídica cuilibet in arte sua credendum [se debe creer a cualquiera en su arte], es decir deben respetarse las concepciones de los homeópatas, buscando entender las razones y los juicios desde los cuales ellos justifican el ejercicio de la homeopatía-homeología en Colombia y su pleno  reconocimiento legal en lo disciplinar.  Por lo tanto, no es el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), ni el Ministerio de la Protección Social,  quienes definen las competencias profesionales de la homeopatía-homeología; son los homeópatas, sus agremiaciones, asociaciones, escuelas médicas y agrupaciones quienes definen dichas competencias.  Con base en estos principios, y bajo consideraciones de tipo humanitario, en un país destrozado por la guerra, como Colombia, y en el contexto de la barbarie del capitalismo salvaje impulsado por las elites políticas colombianas, los homeópatas de Colombia seguirán formando nuevas generaciones de homeópatas y ejerciendo la homeopatía-homeología en el territorio colombiano. Les asiste el derecho a la resistencia civil consagrado en la doctrina social de la Iglesia y en las bases fundacionales del modelo político occidental.

Con base en las anteriores consideraciones, se afirma que la tarea histórica pragmática y estratégica es por el reconocimiento legal, autónomo y disciplinar de la ciencia médica de la homeopatía-homeología, solicitando y exigiendo cambios profundos en el ordenamiento legal de toda la institucionalidad societaria, estatal y gubernamental, que debe reconocer con base en la verdad, el valor disciplinar de la homeopatía-homeología. El camino implica activar procesos de formación de jóvenes homeópatas, como cuadros de reemplazo de las actuales generaciones; la lucha es por el reconocimiento legal de la homeopatía-homeología por parte de las leyes colombianas,  en consonancia con diversos momentos de la jurisprudencia colombiana que ha reconocido el estatus disciplinar de la homeopatía-homeología en Colombia. Los homeópatas de Colombia afirman la especificidad disciplinar y científica de la homeopatía-homeología y entienden que esta disciplina es patrimonio de todos (as) los (las) colombianos (as), constituyéndose en uno de los legados más preciosos con los que cuenta la humanidad y los pueblos del mundo.

Dado en el pueblo de Chía, el 11 de abril de 2011, en el marco de las celebraciones mundiales por el natalicio del fundador de la homeopatía-homeología, el doctor Samuel Hahnemann (Meissen, Alemania, 10 de abril de 1755 – † París, 2 de julio de 1843).

COMUNIQUESE, PUBLIQUESE Y CUMPLASE.

Agradecemos a los que quieran firmar esta declaración, que lo hagan. Favor enviarnos.

homeología@yahoo.es

fundacioncentir@yahoo.com

Firman

 

FELIPE CARDENAS

HELMER BERNAL

Guillermo Sanz Araoz


[1] En homenaje digno al fundador de la homeopatía debería designarse a su doctrina médica con el propio nombre de homeología, ya que es el término más apropiado para denominarla,  la cual da comprender  el tratado filosófico y científico de los semejantes.

[2] Definición: “Para toda sustancia, -sea de origen mineral, vegetal o animal, si se trata de una especie natural, como para toda sustancia artificial (o sintética)-, si la sustancia tiene la capacidad de producir una enfermedad característica, cuya única expresión la constituye un conjunto específico o estructura de síntomas (y signos), cuando es ingerida a dosis ponderables o atenuadas, por cualquier ser humano sano sensible; entonces esa sustancia tiene también la capacidad de hacer desaparecer la enfermedad característica que se expresa por un conjunto similarmente específico o estructura de síntomas (y signos), cuando está presente en cualquier ser humano enfermo, ya sea de manera espontánea o provocada, al ser ingerida en forma atenuada”.

[3] Una de las grandes diferencias que existen entre las dos escuelas médicas, es que la escuela homeopática se funda en un principio filosófico universal, el principio vital, del cual surgen dos leyes naturales inmutables, la ley de los semejantes y la ley de curación. Además, la homeopatía-homeología, no trata enfermedades, sino personas, hombres, o individuos afectados; no suministra medicamentos químicos complejos, sino un remedio simple, -miasmoide por vez-, y en microdinamización única. Engloba al ser humano como una unidad por sí, en sí misma indivisible, es decir, tiene en cuenta las planos espiritual-trascendental, mental-emocional y físico-orgánico.